21 de julio de 2009

Se han magnificado datos sobre abusos militares: SEDENA

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se pronunció por mantener el fuero militar para sus integrantes y consideró que se han magnificado las estadísticas sobre los presuntos abusos a los derechos humanos cometidos por las fuerzas armadas en la lucha contra el crimen organizado.

Al participar en el foro El Ejército y los derechos humanos, el director general de Derechos Humanos de la Sedena, Jaime Antonio López Portillo Robles Gil, manifestó que ascienden a 35 el número de recomendaciones que ha recibido esa arma de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) durante la presente administración.

“Creo que es bajo en relación a las 2 mil 200 quejas que se han integrado en expediente en este sentido”, justificó, si se toma en cuenta que en las calles hay 45 mil militares que se dedican a combatir el crimen organizado y el narcotráfico.

“Estamos trabajando en eso”

Además, dijo, la secretaría tiene 16 casos que la CNDH les pidió investigar presuntos actos de tortura o malos tratos. “Estamos trabajando en eso. En algunos ya se procesó a la gente”, destacó.

Sin embargo, precisó que en todos los asuntos se ha actuado en consecuencia, y prueba de ello, agregó, es que actualmente 65 elementos de sus filas enfrentan procesos. “Cuando hay violencia contra personas, causando homicidio, lesiones, maltrato, o tortura, precisamente se tiene que aplicar el código o la ley especial correspondiente y con eso se sanciona al militar”, comentó.

“No estoy dando una cuestión personal”

Cuestionado por el auditorio sobre la solicitud de la semana pasada de Human Rights Watch (HRW) al gobierno de Estados Unidos para que condicione recursos de la Iniciativa Mérida, “mientras los abusos cometidos por el Ejército Mexicano continúen siendo juzgados por tribunales militares y no por autoridades civiles”, declaró:

“La incidencia en cuanto al apoyo o refuerzo que se dé al plan Mérida, efectivamente está en función de la visión que tenga el Congreso de Estados Unidos y su sociedad, desde luego. Pero no estoy dando una cuestión personal de cómo pensar en ello.

“Finalmente nosotros seguimos haciendo el trabajo intensamente. Nosotros como militares nunca pensamos casi en el presupuesto. A nosotros nos ordenan una cosa; vamos y la hacemos. No estamos pensando en presupuesto. Siempre estamos trabajando con lo que tenemos; así somos educados y tenemos esa idea siempre, de servir al país.

“Si tenemos algunos efectos colaterales donde se lesione por desgracia a la gente o gravemente se les afecte, estamos buscando incluso la forma de reparar el daño material y moral de la gente.

Estamos precisamente colgándonos de la jurisdicción especializada de los derechos humanos, precisamente para poder resolver rápidamente. Porque ése es el trabajo de los derechos humanos: ser expeditos para terminar y concluir asuntos. Es el trabajo fundamentalmente”, manifestó.

La Jornada