21 de julio de 2009

Despliegue militar en Michoacán

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desplegó en esta entidad a 2 mil 500 efectivos más para combatir al crimen organizado, con la indicación de respetar los derechos humanos de la población civil, luego de que en los últimos 15 días, el cártel de La Familia atacó en 14 ocasiones a personal e instalaciones de la Policía Federal, con saldo de 20 agentes muertos y más de 18 heridos.

La mañana de este lunes llegaron a Morelia los últimos mil soldados que actuarán en Morelia, Uruapan, Lázaro Cárdenas, Arteaga, La Huacana, Maravatío y Apatzingán, principalmente, debido a la actividad que en esos municipios tiene el cártel que dirigen Jesús El Chango Méndez, Nazario El Chayo Moreno y Servando Gómez, La Tuta, y controlar la ofensiva contra la Policía Federal, que se ha extendido hacia los estados de Guanajuato, Guerrero y Veracruz.

En breve ceremonia en el Cuartel Morelos, en la capital michoacana, el comandante de la Región Militar número 12, el general, Rafael de Jesús Ballesteros Topete, informó que “con el fin de incrementar la coordinación y cooperación interinstitucional se han implementado acciones directas para acotar las actividades de la delincuencia organizada”.

Por ello, dijo, el 16 de julio pasado se inició el despliegue de 2 mil 500 efectivos (que se suman a mil que ya se encontraban en la entidad) que concluyó hoy. Las tropas efectuarán patrullaje e intercepción de narcóticos en las principales poblaciones y rutas que comunican las áreas rurales y urbanas, así como las serranías”.

El despliegue militar tuvo como marco una breve ceremonia en el Cuartel Morelos, donde todos los soldados de artillería, operaciones especiales e infantería, formados en grupos, fueron conminados a respetar los derechos humanos de los ciudadanos civiles, por el comandante de la Zona Militar número 21, el general de brigada, Mauricio Sánchez Bravo, antes de salir a paso veloz para abordar los vehículos que los trasladarían a las 25 bases de operaciones que integran un cinturón en la ciudad de Morelia, 67 bases de operaciones motorizadas, es decir, vehículos artillados y hombres fuertemente armados a bordo de unidades militares; así como a las nueve bases de operaciones mixtas en las que los militares trabajarán de manera coordinada con la Policía Federal.

Esto último, a pesar de que en días anteriores mandos militares manifestaron inconformidad con la coordinación con los jefes policiacos, por la escasa unión para trabajar sobre objetivos comunes, pese a que en diciembre de 2006 se iniciaron los operativos conjuntos, precisamente en Michoacán, tierra natal del presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Las acciones de vigilancia militar incluyen 11 aviones y helicópteros, mismos que fueron usados este lunes para que la Sedena mostrara a los medios de información el despliegue militar, sin embargo, durante las veces que las unidades sobrevolaron la ciudad no se observó ningún convoy patrullando ni retén que se hubiera establecido en Morelia.

Trascendió que en municipios como Uruapan y Apatzingán, los soldados comenzaron las tareas de inteligencia y operación para detectar y detener a integrantes del cártel de La Familia.

Se debe recordar que el envío de estos 2 mil 500 soldados forma parte del reforzamiento de este operativo conjunto, al igual que el hecho de que la policía federal desplazara a mil 300 agentes y la Secretaría de Marina mil 500 hombres más para vigilar la zona.

Dicho reforzamiento se debe a los ataques que La Familia emprendió contra la Policía Federal el pasado 10 de julio, en respuesta a la detención de Arnoldo Rueda Medina, uno de los principales operadores de esa banda criminal.
La Jornada