2 de abril de 2009

Reunión del G-20 en Londres


Los gobernantes de los países industrializados y las economías emergentes, Grupo de los 20 (G-20), iniciaron esta mañana aquí una maratónica sesión de trabajo en busca de acuerdos para hacer frente a la actual crisis económica mundial.

Los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 llegaron con más de media hora de retraso al Centro de Convenciones Excel, en el este de Londres, donde tiene lugar la Cumbre en medio de fuertes medidas de seguridad.

El primer ministro británico, Gordon Brown, anfitrión de la reunión, recibió a cada uno de los jefes de delegaciones con los que se tomó una foto oficial para después dirigirse a un desayuno de trabajo privado.

El presidente de México, Felipe Calderón, fue uno de los primeros en llegar al lugar del evento, vestido con un traje oscuro y una corbata roja.

El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, arribó minutos después de las 08:00 horas locales (09:00 GMT) y a su llegada intercambió sonrisas y algunas palabras con Brown.
Lo mismo hizo a su llegada el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, uno de los últimos en llegar al centro de Convenciones.

Las sonrisas iniciales podrían desdibujarse, ya que el G-20 llega dividido a esta Cumbre: por un lado el llamado eje Berlín-Francia y por el otro los históricos aliados Estados Unidos y Reino Unido.

Sarkozy y la canciller federal alemana, Angela Merkel, exigen una regulación financiera más estricta y culpan a los países anglosajones de la actual crisis financiera.

El mandatario francés amenazó la víspera con salirse de la reunión si no se incluye su demanda de incluir regulaciones. "Francia y Alemania hablaran con una misma voz", afirmó Sarkozy.
Reino Unido y Estados Unidos, por su parte, pugnan por mayores estímulos fiscales y aumentar el gasto público como la mejor forma de abordar la crisis.

Otros temas son el fortalecimiento de las instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en varios miles de millones de dólares, acabar con los paraísos fiscales y derribar barreras proteccionistas.

Los líderes del G-20 tienen el desafío de lograr la unidad en este histórico encuentro en Londres, que por primera vez reúne a los líderes de las economías más avanzadas y emergentes, que juntas producen casi 90 por ciento del producto mundial.

La Cumbre dio inicio con un desayuno privado, seguidas de dos sesiones plenarias una por la mañana, y otra vespertina y concluirá con una conferencia de prensa conjunta a las 15:30 horas locales (14:00 GMT).

Asisten los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, China, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

Los líderes del G20 adoptaron un plan para reactivar la economía mundial que confecciona una lista de los paraísos fiscales para imponerles sanciones, la regulación de salarios y bonificaciones de banqueros, así como un endurecimiento a la normativa financiera para aumentar la supervisión de fondos de inversión y agencias de calificación crediticia, anunció este jueves el primer ministro británico Gordon Brown, al finalizar una cumbre en Londres.

Asimismo informó que acordaron inyectar un billón de dólares para reactivar la economía a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras instituciones.

Enumerando las conclusiones de la cumbre del G-20, el primer ministro británico anunció una suma adicional de 500 mil millones de dólares para el FMI, más 250 mil millones de dólares en Derechos Especiales de Giro del FMI y otros 250 mil millones de dólares para financiar el comercio. El plan también contempla la aprobación de 100 mil millones de dólares para los bancos de desarrollo que prestan a los países más pobres.

"Este es el día en el que el mundo se juntó para combatir la recesión global. No con palabras sino con un plan para la recuperación global y con un calendario claro. Un nuevo orden internacional está emergiendo", declaró el primer ministro británico, Gordon Brown, en la rueda de prensa posterior a la cumbre que se celebró en Londres.

De aquí a fines de 2010, el G20 habrá inyectado, con los planes de estímulo fiscal en curso, un total de cinco billones de dólares para combatir la recesión, agregó Brown, afirmando que esa suma "no tiene precedentes en la historia".

El acuerdo del G20 incluso prevé que el FMI venda su oro -avaluado en 6 mil millones de dólares- para ayudar a los países pobres.

El director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, consideró que los anuncios realizados por la cumbre del G20 representan "el mayor plan conjunto de reactivación jamás anunciado".

Por otro lado, el presidente Nicolas Sarkozy anunció que una tercera cumbre del G20 tendrá lugar tras la próxima Asamblea general de Naciones Unidas, en septiembre próximo en Nueva York.

Las protestas en ocasión de la cumbre del G20, en las que murió el miércoles una persona, se trasladaron este jueves de la City al centro de conferencias Excel, donde se desarrolla, bajo fuerte custodia policial, la reunión de los líderes del planeta.

La policía británica indicó este jueves que 86 manifestantes fueron arrestados en las protestas anticapitalistas del miércoles contra la cumbre del G20, que se celebra en un gran centro de convenciones en el este de la capital británica, tomado de asalto por más de 2 mil 500 periodistas.

Mientras, una gran operación de limpieza se desarrolla en la City, tras las protestas de la víspera, en las que manifestantes sitiaron el Banco de Inglaterra (central) y penetraron en una agencia del Royal Bank of Scotland, uno de los bancos rescatados por el gobierno de Gordon Brown para evitar su colapso.

Un hombre murió en las protestas del miércoles en el corazón financiero de Londres, en las que los manifestantes expresaron su cólera contra los bancos y banqueros y se enfrentaron con centenas de agentes de la policía antimotines.

El hombre falleció tras caer al pavimento y perder el conocimiento, indicó la policía, que aseguró que manifestantes lanzaron botellas contra el equipo de socorro enviado para asistir al hombre, quien fue llevado en una ambulancia a un hospital de Londres, donde falleció.

Otras protestas menos masivas y violentas se celebraron hoy en las inmediaciones de Excel, que está rodeado de un impresionante dispositivo de seguridad para custodiar a los dirigentes de esta cumbre de las principales potencias industrializadas y emergentes, que representan 80 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

Algunos centenares de activistas de la Campaña para el Desarme Nuclear, de la Coalición contra la Guerra y de organizaciones antiglobalización se congregaron el jueves de mañana en las inmediaciones de Excel, donde los líderes del planeta intentan ponerse de acuerdo sobre un plan para reactivar la economía mundial.

Las organizaciones pidieron a sus activistas que llevaran a las protestas cerca de Excel "fotos, zapatos, muñecos o cualquier símbolo de la muerte y destrucción que los líderes mundiales están causando en el mundo".

Algunos de los manifestantes llevaban pancartas donde se leía: "No vamos a pagar por la crisis" y lanzaban consignas clamando por "Empleos, no bombas".

Pero sus gritos no llegan hasta las salas cerradas donde están reunidos los dirigentes, debatiendo temas como la ayuda a los países en desarrollo, el aumento de los recursos de organizaciones multilaterales, la imposición de restricciones al sector financiero y a los banqueros y sanciones para los paraísos fiscales.

Unos 5 mil agentes de la policía están movilizados en Londres con motivo de la cumbre, que concluye el jueves por la tarde, con una declaración de los dirigentes que buscará enviar un mensaje de confianza sobre su capacidad de sacar al mundo de la recesión.
Notimex, AFP, Reuters y Dpa