14 de abril de 2009

Posiciones respecto a la nueva refinería

Luego de hacerse pública la decisión de Petróleos Mexicanos (Pemex) de construir la nueva refinería en Tula, Hidalgo, políticos de todos los partidos externaron su beneplácito, o por el contrario, criticaron la resolución.

En el Senado, el panista Ruben Camarillo respaldó el anuncio. “Era esperado, ya que reúne las condiciones técnicas y sustentables”, comentó. Sin embargo, el perredista Graco Ramírez expuso que el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles, actuó de forma unilateral al dar a conocer la sede, ya que deja la sensación de que el criterio fue político.

Por su parte, el secretario técnico de la Comisión Política del PRI, Mauricio López, señaló que la determinación del gobierno federal es "la crónica de una decisión anunciada", toda vez que técnicamente esa plaza ha sido la mejor evaluada. Asimismo, calificó como positivo que se hayan puesto en la balanza aspectos técnicos y no de otra índole, porque habría representado un riesgo.

En tanto, el dirigente nacional del Partido Socialdemócrata, Jorge Carlos Díaz Cuervo, consideró que tal decisión ya estaba tomada hace meses, sin embargo, la “indecisión política “del presidente Felipe Calderón hizo que se retrasara tres meses y con ello se perdiera tiempo en inversión y generación de empleo.

La Jornada; Andrea Becerril, Elizabeth Velasco y Mariana Norandi