1 de marzo de 2009

El combate al narcotráfico

La parte norte de México esta bajo el control del narcotráfico, la situación se debe a la gran pobreza y a la desigualdad existente en los habitantes de los estados norte del país. Los gobiernos de estas entidades y el mismo Gobierno Federal es incapaz de ofrecer la oportunidad de desarrollo y de mejorar la calidad de vida a la sociedad, por lo que el crimen organizado ofrece una gran alternativa a las personas para poder alimentar a sus familias.

El combate al crimen organizado no debe hacerse mediante el ejercicio militar o armado, sino mediante políticas sociales que garanticen a la población acceso a la educación y a obtener un trabajo que otorge un salario digno para que alguien pueda sobrevivir. Sin embargo, Calderón es incapaz de darse cuenta de esto y realiza impresionantes despliegues militares y policiales para combatir al narcotráfico.

Estas acciones debilitan al Estado Mexicano; para iniciar porque mientras los funcionarios implicados con el narcotráfico continuen en sus puestos privilegiados, como Genaro García Luna titular de la Secretaría de Seguridad Pública, el combate será esteril. En segunda porque las acciones militares poco afectan a los carteles de la droga, pero golpean brutalmente a la población civil.

Ya hemos sido testigos de como integrantes del Ejercito Mexicano abre fuego a la población civil inocente, por el simple hecho de que se veían sospechosos. Si no se retira inmediatamente al Ejercito de las calles y se toman medidas más inteligentes, medidas más dignas de un estadista y más alejadas de un claro primitivismo, México será el candidato seguro para ser declarado Estado Fallido y abrir sus puertas a tropas extranjeras.

Tan sólo el pronostico para la siguiente semana en Ciudad Juarez es de que cerca de 7 mil militares custodien la zona, lo cual generará más violencia, más enfrentamientos entre el crimen organizado (quien está mucho mejor armado que las tropas mexicanas) y la milicia, y más "errores" del Ejercito en retenes en donde civiles encuentran su fin tras la rafaga de fuego de las tropas armadas. Debe quedar claro, que la violencia ha llegado a todos los niveles, ya no solo mueren civiles y soldados razos, sino también un general fue asesinado hace pocas semanas y un gobernador sufrio un atentado, y si queremos especular más hasta hay gente que dice que el accidente en donde falleció Juan Camilo Mouriño fue acción del crimen organizado.

Miles de personas han perdido la vida por la violencia que se ha desatado en México, y nadie parece dar la cara para dar solución a este caos. El Gobierno Federal debe entender de que la violencia generará violencia, por esto urge que el Congreso de la Unión, los Partidos Políticos, la sociedad civil, las agrupaciones estudiantiles, los Gobiernos Locales y el Federal construyan en un ámbito de pluralidad nacional una estrategia que ayude a México a dar fin a la violencia; si esto significa la legalización de las drogas o tecnicas más radicales que así sea, lo importante es garantizar la seguridad de todos los mexicanos.