20 de marzo de 2009

PRI y PAN son lo mismo dice Obrador

Para no andarnos confundiendo: el PRI y el PAN representan lo mismo, dijo Andrés Manuel López Obrador a los dirigentes del PT durante el seminario internacional Los partidos y una nueva sociedad, organizado por ese instituto político. Asimismo, les recordó que priístas y panistas se ayudaron para cometer los fraudes de 1988 y 2006, uno contra Cuauhtémoc Cárdenas y otro contra él, respectivamente.

Más tarde, en entrevista, que la decisión sobre la alianza del PT con el PRI en Nuevo León corresponde asumirla a los líderes petistas, pero consideró que ya basta de estar apoyando a los dos partidos que han llevado el país a la tragedia; que han llevado al pueblo a la pobreza, a México a esta grave crisis económica y de bienestar social. ¡Ni un voto al PRI, ni un voto al PAN!
Porque es lo mismo, abundó, (Carlos) Salinas que (Vicente) Fox; Calderón que Manlio Fabio Beltrones; Natividad González Parás que (Fernando) Gómez Mont o que Elba Esther Gordillo o que (Carlos) Romero Deschamps. Agréguenle Diego Fernández de Cevallos. O sea, es una misma mafia.

López Obrador consideró alentador lo expresado la noche del miércoles por Alberto Anaya, de que descarta una fractura con el Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular, el Petróleo y la Soberanía Nacional debido al acuerdo electoral con el PRI en Nuevo Léon, y pidió esperar la resolución de los petistas.

Sí, sí es alentador que ellos estén revisando este asunto y que lo resuelvan en su consejo (político nacional el próximo miércoles), pero yo creo que no convienen, por ninguna razón, alianzas con el PRI ni con el PAN. Son lo mismo. Lo acabo de decir ahora, fue muy claro: cuando el fraude del 88, el PAN ayudó al PRI, y en el fraude de 2006, el PRI ayudó al PAN.

Al pronunciar su discurso ante dirigentes de partidos de izquierda latinoamericanos, rusos, algunos españoles, africanos y de oriente, acompañado en el presidíum por los petistas Alberto Anaya, Alejandro González Yáñez y Ricardo Cantú, entre otros, López Obrador señaló:
Para no andarnos confundiendo, el PRI y el PAN representan lo mismo. Nosotros respetamos mucho a los priístas, a los panistas de abajo; con ellos no es el pleito. Ellos están igual de amolados, igual de desinformados, igual de desesperanzados como la mayoría del pueblo; pero arriba, en las cúpulas, no hay ninguna diferencia.

Recordó que en el proceso de privatización de empresas públicas mexicanas han actuado de manera conjunta las cúpulas de PRI y PAN. En la privatización y el rescate de los bancos, que significó una deuda de cien mil millones de dólares, porque convirtieron deuda privada de banqueros en deuda pública, la aprobación contó con su apoyo, votaron por esta decisión PRI y PAN.

Indicó que podría pasarse toda la tarde relatando cómo hacen “los enjuagues arriba; baste decir que en el 88, quien le ayuda al PRI en el fraude fue el PAN; en el 2006, quien le ayuda al PAN en el fraude es el PRI. Esto lo subrayo porque a veces nos confundimos, vemos matices, siempre decimos: ‘tenemos que aliarnos contra la derecha’, y se está pensando nada más en el PAN y no es así. La derecha en México son PRI y PAN”.

O para expresar con mayor claridad cómo se ejerce el poder en México, remarcó, son 30 los que verdaderamente mandan y deciden, y tienen dos partidos. Ya compraron las franquicias de PRI y PAN y utilizan a un partido o a otro de acuerdo con lo que les conviene. En la elección de 2006, como no les daba el candidato del PRI (Roberto Madrazo), decidieron impulsar a los del PAN.
Ya están pensando en una estrategia parecida para 2012, advirtió. Como el PAN se les está cayendo, y como (Felipe) Calderón, aparte de no tener autoridad moral se ha revelado como un inepto, ya están buscando la forma de que con el PRI mantengan el mismo régimen de opresión, de corrupción y de privilegios.

Entonces tienen dos partidos y un representante en la Presidencia; por eso le decimos a Calderón pelele; y una tercera rienda, que es lo que más les ayuda, es el control casi absoluto de los medios de comunicación, señaló.

López Obrador se negó a hablar del anuncio que horas antes hizo Alberto Anaya para llevarlo a la Presidencia de la República en 2012. No estoy pensando en eso. Nos estamos organizando para lograr la transformación de la vida pública del país.

Nota de La Jornada