9 de agosto de 2009

Se prepara elección del nuevo titular de la CNDH

El Senado debe elegir en noviembre al nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), lo que hará en un escenario complicado, ya que desde el gobierno federal se incrementan las “presiones” para que la decisión recaiga en el ministro Mariano Azuela, y el PAN “maniobra” en Xicoténcatl para marginar del procedimiento a la comisión que preside Rosario Ibarra.

Aunque en el artículo 10 de la Ley de la CNDH se establece que el proceso que habrá de culminar con la presentación de una terna de candidatos para ocupar el cargo de ombudsman lo llevará la comisión correspondiente, que es la de Derechos Humanos, el panista Alejandro González Alcocer reveló que la Junta de Coordinación Política decidió ya que participe también la de Justicia, que él preside.

En entrevistas por separado, los senadores Pablo Gómez, del PRD, y Ricardo Monreal, del PT, advirtieron que el gobierno debe sacar las manos del proceso, ya que lo peor sería un titular de la CNDH impuesto desde el poder, y coincidieron en que la Comisión de Justicia no tiene por qué intervenir.

“¡Si no vamos a ratificar al procurador general de la República! No es un asunto de justicia. Es la Comisión de Derechos Humanos la que, por ley, tiene a su cargo emitir la convocatoria y presentar la propuesta”, señaló el perredista Pablo Gómez.

A su vez, Monreal sostuvo que es evidente el intento del PAN de hacer a un lado a Rosario Ibarra para maniobrar e imponer como presidente de la CNDH a alguien afín al gobierno de Calderón, que le permita seguir vulnerando garantías individuales de los mexicanos.


El coordinador petista corroboró versiones que circulan en el Senado sobre el cabildeo del titular de la Secretaría de Gobernación, Fernando Gómez Mont, con coordinadores parlamentarios y legisladores para promover la candidatura del ministro Azuela y confrontarla con la de Genaro Góngora Pimentel, también ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

“En el PT no vamos a aceptar la intervención del funcionario en una facultad exclusiva del Senado, con miras a imponer a un ombudsman de perfil muy conservador y allegado al poder; vamos a exigir al gobierno que saque las manos del proceso. Tenemos que buscar a alguien independiente para que no se convierta en apéndice del sistema y cómplice de las violaciones a los derechos constitucionales de los mexicanos”.

Monreal deploró que el gobierno impulse a Azuela para tratar de minar las posibilidades de Góngora Pimentel. El análisis no se reduce a esos dos nombres, sino a muchos más, de los que la Comisión de los Derechos Humanos debe presentar la terna, con aquellos que garanticen independencia.


Por su parte, Pablo Gómez dijo que debe cambiar el perfil del presidente de la CNDH, ya que hasta ahora se ha optado por juristas, además de que “no basta con que sea un académico, experto en derecho, debe llegar alguien que además de preparado sea militante de la causa de los derechos humanos”.

El perredista abundó: “no queremos a alguien impuesto por el Ejecutivo, porque el ombudsman es para hacer equilibrio, alguien que represente al pueblo y no al poder, porque los poderosos son los que violan los derechos humanos. Calderón debe abstenerse por completo de intervenir; no debe hacerlo ni abierta ni encubiertamente”.

Sobre el tema, el panista González Alcocer dijo que aunque la Junta de Coordinación Política del Senado aún no se lo notifica oficialmente, la Comisión de Justicia, junto con la de Estudios Legislativos, participará en el proceso para elegir a quien habrá de sustituir a José Luis Soberanes al frente de la CNDH.

–En la Ley de la CNDH sólo se habla de una comisión, la correspondiente, que es la de Derechos Humanos.

–Se supone que así debería ser, pero la práctica ha sido otra. Hasta donde recuerdo intervenía la Comisión de Justicia en esos nombramientos.


Se le hizo notar que hace cinco años, la relección de Soberanes la llevó sólo la Comisión de Derechos Humanos, pero insistió en que el anterior presidente de la Comisión de Justicia, Jorge Zermeño –hoy embajador en España– le aseguró que sí participó en ese proceso.


González Alcocer afirmó asimismo que no se intenta hacer a un lado a Rosario Ibarra, “ni es en demérito de la Comisión de Derechos Humanos, sino para dar más formalidad” al proceso de elección del ombudsman.
La Jornada