2 de agosto de 2009

Riesgo de estallido social si sube costo de la luz

Senadores de PRD, PT y Convergencia advirtieron que si el gobierno de Felipe Calderón insiste en incrementar el costo de la energía eléctrica y de los combustibles hay riesgo de estallidos sociales, porque buena parte de la población apenas subsiste, agobiada por la carestía de productos básicos y el desempleo.

Yeidckol Polevnsky, Ricardo Monreal y Gabino Cué señalaron que se requiere un cambio radical en el rumbo económico y exigieron a Calderón que en lugar de medidas que lesionan a los que menos tienen, cancele los gastos superfluos de su gobierno, entre ellos los viajes al extranjero, y que reduzca los altísimos ingresos de los funcionarios.

El senador Adolfo Toledo Infanzón, del PRI, se manifestó contra el alza al precio de la luz y dijo que urge cambiar la política económica, para que tenga como eje la protección del empleo, la planta productiva y el combate a la pobreza, ya que el número de mexicanos en pobreza alimentaria creció en 5.1 millones de personas.

Por separado, Polevnsky destacó que las tarifas eléctricas no deben seguir aumentando, ya que son más caras que la media internacional, mientras los salarios acumulan una pérdida de 70 por ciento del poder adquisitivo.

Agregó que hay muchos espacios donde recortar el gasto público que no son prioritarios, como el pago de teléfonos celulares, bonos y otras prestaciones a los servidores públicos; Calderón debe revisar en qué rubros se están perdiendo recursos, porque “es inadmisible que se hayan estado robando el petróleo y la gasolina sin que nadie en Pemex, en la Secretaría de Energía o en la propia Presidencia se haya percatado de ese saqueo.

“La gente ya no aguanta más; aunque se manipulen las cifras, se han perdido más de 600 mil empleos; la mayoría de los indicadores económicos revelan la peor caída, pero Calderón sigue con su insensibilidad, sin tomar en cuenta la opinión que la ciudadanía le dio en las urnas el pasado 5 de julio”.

Polevnsky resaltó que urge un nuevo modelo de redistribución de la riqueza, porque de lo contrario “en cualquier momento esto va a acabar en un estallido social”. Aseveró que nunca se valoró que con el plantón del Zócalo en 2006, Andrés Manuel López Obrador bajó presión a la indignación y rabia de los ciudadanos por el fraude electoral y la manipulación.

Al respecto, el coordinador de los senadores del PT, Ricardo Monreal, dijo que el problema es que el gobierno “usurpador” insiste en aplicar las recetas neoliberales, para cargarle la mano a los que menos tienen, vía más impuestos o al encarecer las tarifas de electricidad, mientras se mantienen intocados los privilegios de ricos, grandes empresas y especuladores financieros.

“Ese aumento que se presume se va a anunciar también a la gasolina y el gas, es una puñalada más a la clase trabajadora que ya no tiene forma de resistir. Hay desesperación en muchas familias que no tienen qué comer, se está generando un proceso de irritación social que puede llevar a una explosión de grandes consecuencias”.

El senador por Convergencia Gabino Cué expuso que una nueva alza a energéticos repercutirá en aumentos en cascada de los precios de artículos y servicios básicos.“Están jugando con fuego”.

La Jornada