11 de agosto de 2009

Habrá nuevos impuestos: Carstens


El Gobierno afirmó que incluirá en el Presupuesto de Egresos de 2010 una serie de nuevos impuestos para compensar la caída en los ingresos petroleros, que el año próximo provocará un "boquete" en las finanzas públicas de unos 23.076 millones de dólares, por una menor producción de crudo.

"El futuro nos alcanzó. Siempre habíamos tenido en mente la posibilidad de que los ingresos petroleros iban a agotarse, y ahora estamos enfrentando una manifestación muy clara al respecto", afirmó el secretario Hacienda, Agustín Carstens, durante una comparecencia en el Congreso.

El responsable de las finanzas públicas adelantó algunos detalles del proyecto de gasto público que el presidente, Felipe Calderón, propondrá al Congreso, para lo cual tiene de plazo hasta el próximo 8 de septiembre.

Las autoridades en materia fiscal estiman que México, cuyos ingresos públicos dependen en un 40% de la producción petrolera, dejará de producir el próximo año unos 800.000 barriles de crudo diarios, lo que implicará dejar de percibir alrededor de 300.000 millones de pesos (23.076 millones de dólares).

Según Hacienda, entre 2006 y 2009 la producción petrolera mexicana cayó un 23,1%.
Además, el Ejecutivo calcula que la mezcla mexicana de petróleo, que actualmente se vende a 66,92 dólares, se cotice en 2010 en apenas 53,8 dólares por barril en promedio.

México "enfrenta un shock financiero, el impacto fiscal más grande en los últimos 30 años", reconoció Carstens, quien calcula que el próximo año la economía mexicana crecerá un 3%, tras caer en 2009 aproximadamente un 7%, según estiman la mayoría de analistas.
Por esta razón, el ministro exhortó a los legisladores a que aprueben el Presupuesto de Egresos 2010 con las nuevas medidas tributarias y administrativas propuestas, que "permitirán enfrentar esta caída en los ingresos petroleros".

"Será importante plantear medidas de ingresos y de administración tributaria que resuelvan de manera creíble la disminución que podríamos llamar permanente o duradera de ingresos públicos", puntualizó.

Carstens indicó que en materia de deuda pública el Gobierno "propondrá un déficit público moderado" que se reduciría al recuperarse la economía y la recaudación, para así "cerrar de nuevo con presupuesto balanceado en 2012".

"El gasto será menor al observado en 2008, por lo que será clave proteger los programas esenciales y buscar una mayor eficiencia y calidad en los servicios públicos", concluyó.


EFE