9 de agosto de 2009

Cesar Nava electo Presidente de AN

En alianza con la ultraderecha, los calderonistas ratificaron ayer su dominio sobre el Partido Acción Nacional (PAN), una vez que César Nava Vázquez fue electo –con 290 votos a favor, 39 anulados y 19 abstenciones– presidente interino del partido, para concluir el periodo de Germán Martínez Cázares que termina en diciembre de 2010.

El presidente Felipe Calderón felicitó a su paisano y le deseó éxito en una gestión que, consideró, será compleja, difícil y retadora, pero, al mismo tiempo, esperanzadora para la vida del blanquiazul. En breve entrevista, señaló que su antiguo secretario particular representa una nueva generación de políticos en Acción Nacional: con talento, juventud y liderazgo sabrá conducir al partido al cumplimiento de sus metas y objetivos, subrayó.

Al solicitar el apoyo de los consejeros nacionales reunidos en sesión extraordinaria, César Nava ofreció cuidar la unidad del PAN como “un tesoro invaluable” y construir un partido con identidad, distinguible y capaz de transformar la realidad concreta del país, con lo que aludió a las críticas de que el panismo cada día se parece más al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Demandó a sus correligionarios que no lo instruyan a ganar elecciones a costa de lo que sea, porque dijo que no lo aceptará. “Vamos a ganar siendo fieles a lo que somos y a nuestra identidad”, puntualizó el nuevo dirigente, lo que arrancó aplausos entre la militancia.

Conocedor de las divergencias que suscitó su cercanía con el jefe del Ejecutivo federal, definió que partido y gobierno son distintos por su esencia y sus fines, pero no distantes, porque están llamados a la colaboración para la consecución de bienes comunes y el acceso democrático al poder.

En este marco, añadió, “la relación partido-gobierno debe estar construida sobre bases claras: autonomía en la coordinación y apoyo sin subordinación. Ni un partido de Estado ni un partido del Estado”, ofreció ante 348 consejeros de un total de 371.

Ante Calderón Hinojosa y su esposa Margarita Zavala, César Nava hilvanó un discurso en el que trató de dar respuesta a las críticas que se hicieron al proceso de sucesión, entre las que destacan la denunciada intromisión gubernamental en la elección; la concreción de un segundo “dedazo” por el mandatario y la consecuente subordinación del partido al gobierno; la puesta en marcha de acciones similares a las del tricolor, y la falta de un proceso de reflexión sobre las causas que originaron la debacle electoral del PAN.

Sin embargo las explicaciones del dirigente y la actuación de calderonistas y yunquistas no convencieron del todo a los liderazgos inconformes, quienes salieron de la sede nacional panista manteniendo sus críticas y en el mejor de los casos, dando el beneficio de la duda a la nueva dirigencia, a la que de cualquier manera, se comprometieron a apoyar.

La intervención de Nava en el consejo fue precedida por la de Elena Álvarez, quien presentó su candidatura, y por la de Germán Martínez, presidente saliente del PAN, quien por su lado, explicó que renunció a ese cargo tras la derrota electoral, porque no quiere ser motivo de discordia entre la militancia.

Con ausencias como las del ex mandatario Vicente Fox y de liderazgos como el de Diego Fernández de Cevallos, consideró que los magros resultados del 5 de julio se originaron en la crisis económica, la dinámica interna del PAN, y el manejo “parcial, faccioso y embustero de muchos gobernadores priístas que conducen sus estados como haciendas personales”. Por ejemplo, dijo que parte de la derrota panista en el estado de México “se encuentra en el dinero sin control de ese gobernador –Enrique Peña Nieto, del PRI– que tiene una idea del país del tamaño de un anuncio de televisión”.

También resaltó que la legitimidad del PAN para construir un Comité Nacional o sustituir a un presidente sólo está en el Consejo Nacional; no está en otra parte, ni nadie la busca en otra parte, puntualizó. Esto último ante las denuncias presentadas previamente sobre la intromisión gubernamental en el proceso de elección del dirigente del instituto político.

Germán Martínez terminó su discurso al borde de las lágrimas. Su esposa, Margarita Garmendia, subió al templete para abrazarlo y momentos después, bajó con un gran ramo de flores blancas que Margarita Zavala le entregó.

Una vez registrado el debate sobre la elección interna y el fracaso electoral, forzado por los opositores que habían amenazado con no participar en la reunión si no se hablaba sobre esos puntos, César Nava ratificó su propuesta de crear una comisión de reflexión y análisis de los comicios de 2009, integrada por José Luis Coindreau, Elena Álvarez, Humberto Aguilar, Marko Antonio Cortés, José Espina, Arturo García Portillo, Mariela Pérez de Tejada, Gabriela Ruiz del Rincón, Fernando Torres Graciano, Alejandro Vázquez y Javier Corral. Este último declinó participar en dicha instancia.

De igual manera prometió que no habrá espacios para la lógica del todo o nada, que divide entre ganadores y vencidos; entre hegemónicos y excluidos, entre los unos y los otros. Pidió de esa manera, “construir un partido en el que quepan todos”.

Luego de la votación, en la que obtuvo más de 66 por ciento de los sufragios –cantidad necesaria para convertirse en dirigente del panismo–, pero también de manera inédita, 39 votos anulados, el nuevo presidente del PAN inició sus actividades incluyendo en el Consejo Nacional a Ernesto Ruffo, y en el Comité Ejecutivo (CEN) a Héctor Larios Córdova, coordinador de los diputados federales salientes, y a los senadores Ricardo García Cervantes y Humberto Aguilar. Estos dos habían renunciado a dicha instancia para protestar porque no se aprobó la renovación de todo el CEN.

La Jornada