2 de mayo de 2009

Gustavo Madero afirma que la Comisión Permanente esta lista para convocar Periodo Extraordinario


El Presidente de la Comisión Permanente, el Senador Gustavo Madero, informó que está listo para convocar a un período extraordinario de sesiones del Congreso, en caso que se requiera modificar el Presupuesto de Egresos de la Federación, a fin de hacer frente a las consecuencias de la emergencia sanitaria por el brote de influenza humana o de reformar leyes para procurarse, por ejemplo, vacunas o antivirales.

Por separado, los coordinadores de PRD y PRI en la Cámara de Diputados, Javier González Garza y Emilio Gamboa, respectivamente, advirtieron que sería “imperdonable” que los partidos políticos medren con un problema tan serio de salud pública como es la epidemia de influenza porcina, y llamaron la atención sobre la urgencia de reconocer las fallas, entre ellas, expuso el perredista, la falta de laboratorios para investigación.

A su vez, los senadores Ricardo Monreal, del PT, y el perredista Lázaro Mazón, insistieron en la exigencia al gobierno federal para que haya información oportuna y clara sobre las medidas sanitarias puestas en marcha para frenar la epidemia, ya que, coincidieron, las cifras contradictorias han provocado el surgimiento de rumores, que crean pánico entre la población.
Es urgente, recalcó Monreal, que las autoridades informen cómo van a atender los efectos colaterales de la alerta sanitaria, como son la posible retiquetación de productos básicos, el disparo en el precio de las medicinas para tratamiento de gripes y enfermedades respiratorias y la especulación cambiaria.

“Se está llegando al límite de la tolerancia en un tema tan delicado, porque comienzan a darse las primeras evidencias de que las autoridades fallaron en la prevención y estrategia de solución de la problemática”, advirtió el diputado priísta Marco Antonio Bernal.

Mientras, el senador Madero precisó que desde la Comisión Permanente estarán atentos en caso de que se requiera aprobar protocolos internacionales o modificar legislaciones, entre ellas a la Ley de Propiedad Intelectual, “sobre todo en relación con la posibilidad de utilizar o liberar de manera urgente algunas patentes para la producción de vacunas o de antivirales”.
La Jornada