9 de noviembre de 2008

La infiltración del narcotráfico en el Gobierno Federal


Todo se complica bajo las enemistades del Titular de la PGR, Eduardo Media Mora y el Titular de la SSP, Genaro García Luna. Los fuertes roces laborales entre ambos personajes del gabinete han esterilizado el combate contra el narcotráfico. El Gobierno Federal se ha sumido en la falta de credibilidad y no tiene una estrategia eficaz en la lucha contra el crimen organizado.

En los dos años que Felipe Calderón lleva en la Presidencia las acusaciones de encubrimiento al crimen organizado, las pugnas entre ambas entidades (PGR y SSP) en busca del poder han entorpecido continuamente la lucha en contra del narcotráfico.

Hace pocos días, aparecieron las llamadas narcomantas en diversos estados de la República; en ellas se señala a Genaro García Luna y diversos funcionarios de la SSP como protectores del cártel de Sinaloa.

Diversas fuentes periodisticas citan que cuando Jesús Zambada García, su hijo y diversos miembros del cártel de Sinaloa; dos de los colaboradores de García Luna, Victor Gerardo Garay Cadena (Comisionado Interno de la PFP) y Luís Cárdenas Palominos (Coordinador de Inteligencia de la SSP) fueron interrogados por elementos de la SIEDO por la supuesta protección que brindaron a los sicarios de ese cártel. La revista Proceso cita que el 30 de Octubre, tres días después del interrogatoria previamente citado, cuando todo apuntaba que los dos colaboradores del titular de la Secretaria de Seguridad Pública serían arraigados, García Luna ejerció fuertes presiones ante la PGR para que fueran liberados.
A Genaro García Luna se le acusa de estar coludido con el Cartel de Sinaloa desde el sexenio foxista, cuando se desempeñaba como director de la AFI.

García Luna se ha convertido en un funcionario intocable de la administración calderonista. La averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/106/2005 en contra de los Beltrán Leyva, contiene datos que implican al titular de la SSP en la presunta protección de esta agrupación.

Se rumora que García Luna recibía pagos millonarios de los Beltrán para que les brindara protección. Los documentos provienen de transcripciones de llamadas telefónicas, correos electrónicos provenientes de sujetos que se identificaron como miembros del cártel del Golfo.

A pesar de todas las críticas y acusaciones fundamentadas, García Luna permanece en el puesto y Calderón se hace de la vista gorda. Eduardo Medina Mora, titular de la PGR, se encuentra con las manos atadas, ya que por un lado la corrupción y la infiltración del narco en la Procuraduria detienen las investigaciones y por otro lado, se enfrenta al consentido de Calderón. Esto, sin especular sobre los mismos nexos que Medina Mora podría tener con el crimen organizado.

Ya bien sabido era que Felipe Calderón, Genaro García Luna y Juan Camilo Mouriño eran los 3 personajes que controloban todo desde la Presidencia hasta en su propio partido: El PAN.

Ahora que este triumbirato ha perdido a su carta más fuerte: Juan Camilo Mouriño al caerse su avión en el que también debiode haber estado presente Genaro García Luna, es inevitable pensar que es imposible que esto haya sido un accidente y que el crimen organizado ira sacando del juego a todo aquel que se estorbe a sus intereses.