19 de octubre de 2009

Hoy inician las comparecencias para la renovación de la CNDH

Los 27 candidatos a presidir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) comparecerán a partir de hoy, y hasta el próximo miércoles, en el Senado de la República.

En la larga lista de aspirantes figuran, entre otros, dos funcionarios de ese órgano: Raúl Plascencia Villanueva, primer visitador general, y Javier Moctezuma Barragán, secretario técnico.

Asimismo, dos ex visitadores generales que colaboraron con el actual titular de la CNDH–: Susana Thalía Pedroza de la Llave y Mauricio Farah Gebara.

Están en la lista tres ex presidentes de comisiones locales de Derechos Humanos: Luis de la Barreda Solórzano y Emilio Álvarez Icaza Longoria, de la del Distrito Federal, y María Guadalupe Morfín Otero, de la de Jalisco y ex titular de la Fiscalía Especializada para Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, de la Procuraduría General de la República.

También están registrados la ex subsecretaria de Relaciones Exteriores Patricia Olamendi Torres y el ex subprocurador de Derechos Humanos de la PGR y ex visitador de la CNDH Mario Álvarez Ledezma. Así como el abogado general de la Universidad Nacional Autónoma de México y ex funcionario de la CNDH, Luis Raúl González Pérez.

Los planes de trabajo de cinco de los aspirantes –Álvarez Icaza, Farah Gebara, González Pérez, Moctezuma Barragán y Plascencia Villanueva– entregados al Senado coinciden en la necesidad de vincular a la CNDH a las organizaciones no gubernamentales (ONG); en transparentar los recursos económicos y los procedimientos en las quejas. Así como el cambio en el rumbo del organismo y fortalecer la cultura de la legalidad.

El ex titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Álvarez Icaza, propone transformar a la CNDH en una auténtica defensoría del pueblo. Para ello, apunta, es necesario regir su actuación por los principios de autonomía, ciudadanización, profesionalización, integralidad, estándares internacionales, transparencia y rendición de cuentas, a fin de erigirla como modelo de articulación con los tres poderes y órdenes de gobierno, los organismos públicos autónomos y la sociedad en general.

Lo anterior, señala, es condición para potenciar a la CNDH como una institución dinámica, cercana a la ciudadanía, con servidores públicos profesionales y altamente especializados, con una fortaleza institucional de acuerdo con el México contemporáneo.

Plantea la consolidación de ese órgano como una institución de Estado y avanzar hacia un nuevo modelo proactivo que responda de mejor forma a los requerimientos actuales del país; lograr un modelo y una agenda integral de derechos humanos.

En los hechos, con su postura en pro del aborto se opone a la Iglesia, que está en contra de la interrupción del embarazo. Entre los aspirantes a presidir la CNDH es el único que públicamente defendió la ley a favor del aborto en el Distrito Federal.

Mauricio Farah plantea tres ejes para lograr la transformación del órgano nacional de defensa de las garantías fundamentales en una institución más transparente, confiable e independiente: modernización de la institución; interlocución con todos los actores e incorporar los derechos humanos a las políticas públicas.

La modernización de la CNDH, explica, debe ser en dos vertientes: una administrativa otra que esté vinculada a la confianza ciudadana. Plantea la revisión de estructuras, puestos y funciones. Dadas las condiciones económicas del país ofrece austeridad y transparencia en el gasto.
Por lo que se refiere a la modernización y confianza ciudadana, refiere que propondrá una reforma al marco jurídico en el tema de la recepción de quejas, porque ha quedado rebasado por la realidad. Abrirse al escrutinio público es un medio fundamental para lograr la transparencia y rendir cuentas a los ciudadanos.

Luis Raúl González Pérez señala en su plan de trabajo que es necesario revisar y replantear la política en materia de derechos humanos. Dice que para estar a la altura de las circunstancias que el país y la sociedad exigen, ha identificado ocho políticas de actuación institucional para dar consistencia, organización y cohesión a la promoción y protección de los derechos humanos:
Rediseñar la actividad institucional de la CNDH; fortalecer con solidez la política de vinculación estrecha con ONG, comisiones locales y organismos públicos de derechos humanos; generar una convocatoria nacional por la defensa de las garantías; propiciar políticas de Estado en materia de lucha contra la inseguridad pública, la impunidad, la corrupción y la injusticia; impulsar una política de defensa de los derechos sociales; una política de relación respetuosa pero firme con autoridades públicas; redefinir la estrategia de difusión y consolidar la política de transparencia y rendición de cuentas.

Javier Moctezuma Barragán propone que para modernizar a la CNDH se requiere promover y realizar profundos cambios organizativos y funcionales que permitan iniciar una nueva etapa en el desarrollo de la institución. Plantea cinco líneas de acción que marcarían el rumbo que debe seguir la comisión en esta nueva etapa:

Transformación de las estructuras administrativas dedicadas a la atención de las quejas; políticas públicas sobre derechos humanos; coordinar acciones con las organizaciones de la sociedad civil, desde una perspectiva plural e incluyente; mantener una permanente comunicación y coordinación con el Senado para diseñar un mecanismo conjunto que permita fortalecer el cumplimiento de las recomendaciones, y fortalecimiento del sistema nacional de protección de las garantías fundamentales.

Raúl Plascencia Villanueva plantea que el desarrollo y fortalecimiento de la CNDH debe darse con base en el diseño, construcción, impulso y ejecución de nuevas acciones que propicien no sólo un cambio en el rumbo, sino mayor avance y consolidación en las tareas que hasta ahora ha realizado el ombudsman nacional en la defensa, protección y promoción de los derechos humanos.

Expone siete líneas de acción: reforma y restructuración de la CNDH; impulso de la unidad interinstitucional del ombudsman y una mayor participación con las ONG nacionales e internacionales; promover el fortalecimiento de este órgano y de las instituciones públicas; desarrollo institucional; fortalecer la cultura de la legalidad; reforzar la atención a las víctimas, y aplicar una carta de deberes para todas las personas.

Hoy por la tarde comparecen María del Carmen Acosta, Emilio Álvarez Icaza, José Miguel Arriaga, Daniel Balboa, Jesús Javier Cruz, Luis de la Barreda, Mauricio Farah y Francisco Gallardo.

Víctor Ballinas/La Jornada