12 de octubre de 2009

Ebrard reprueba desaparición de LyFC

La extinción de la compañía de Luz y Fuerza del Centro es una decisión que generará varios problemas como son desempleo, un estado de exclusión y un conflicto muy grande, advirtió el jefe del gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón, al rechazar el método seguido por las autoridades federales en este proceso.

Entrevistado luego de inaugurar el V Congreso Internacional de Transporte Sustentable destacó que “si seguimos la lógica de que cualquier empresa que tenga problemas sea desaparecida, imagínense qué pasaría con Pemex, con todas las demás empresas. No digo que no sea necesario revisar la situación de la compañía de luz, probablemente si es necesario, pero la metodología no me parece la mejor”.

La instrucción por ello a todas las áreas de la administración capitalina a estar atentas para evitar que no haya afectaciones al servicio de la ciudad, que pueda significar problemas para los sistemas básicos de la ciudad, como son el Metro, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México y alumbrado público; y, en general, para la vida cotidiana, que hasta el momento no se ha visto alterada.

Así como evitar confrontaciones en las calles o dificultades de otro tipo, dijo, al señalar que no se tienen reportes de casos de sabotaje, pues las instalaciones del organismo descentralizado se encuentran en manos del Gobierno federal, aunque en caso remoto de tener apagones o fallas de suministro eléctrico se cuenta con un sistema de emergencia, pero “sería mejor que no ocurriera”.

“Las facultades y decisiones las está tomando el Gobierno Federal”, pero “no comparto la metodología que está siguiendo”, cuando pudo llegar a un acuerdo, persuadir, convencer, comprometer y evitar un gran conflicto. Desde su punto de vista, comentó, primero habría que buscar no se generen 60 mil desempleados, pues eso para la ciudad de México es un problema mayor, independientemente del tema de la liquidación.

Un segundo punto a cubrir sería el respeto de los derechos de quienes ahí trabajan pues es un “exceso que los estén culpando de la situación de la compañía, sí ellos no la dirigen. El sindicato no es el director de la Compañía de Luz, hay una dirección, un equipo, un consejo de administración”, y evitar confrontaciones, indicó.

Consideró que sí se quiere una reestructuración de la compañía, debe plantearse cuál es, cómo debería lograrse conjuntamente con el sindicato y todos los trabajadores de la empresa, y desde luego, no afectar a los usuarios, por lo cual “no comparto el método seguido en este caso”.

Laura Gómez Flores/La Jornada