31 de octubre de 2009

Gómez Mont y Calderón truenan a la disidencia panista en el Senado

La rebelión de los senadores del PAN duró pocas horas, ya que después de las llamadas que hizo el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, a cada uno de los 50 legisladores y de telefonemas del presidente Felipe Calderón a los legisladores que tienen algún liderazgo, entre ellos Santiago Creel y Ricardo García Cervantes, la mayoría de los integrantes de la bancada del blanquiazul se disciplinó y aceptó asumir el costo político de votar en favor del aumento al impuesto al valor agregado (IVA).

Poco después de que buena parte de los senadores del partido en el gobierno hizo público el jueves que estaban dispuestos a pasar por alto el llamado presidencial a aprobar el IVA transitorio de 16 por ciento, si el PRI no lo votaba con ellos, las presiones desde Los Pinos y Bucareli crecieron, a tal grado que la mayoría se disciplinó.

Santiago Creel, quien un día antes pidió al PRI honrar su palabra y votar en favor, en lugar de abstenerse, ayer fue el encargado de anunciar que avalarían solos el IVA, porque, más allá de las diferencias con los priístas, éstas "no valían para interrumpir la aprobación del paquete fiscal". El país y la economía "son más importantes", afirmó.

Antes, los panistas pasaron momentos difíciles. Según versión de varios legisladores del blanquiazul, tanto el jefe del Ejecutivo como el titular de Gobernación y funcionarios de la Secretaría de Hacienda, les presentaron un escenario de catástrofe, que incluiría la caída de la Bolsa Mexicana de Valores y la devaluación del peso si el paquete económico no se aprobaba.

La noche de ese jueves y hasta la madrugada del viernes, 47 panistas discutieron la disyuntiva en que se encontraban.

Muchos insistieron en que no podían avalar un paquete con más impuestos, que rechaza la mayoría de la población, y además permitir que el PRI, partido que negoció con el gobierno el IVA de 16 por ciento, no refrendara esa posición en el pleno.

Al final, la decisión que adoptaron fue más difícil que en los casos del desafuero del entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, o en la reforma de Pemex, según comentaba ayer con sus compañeros de bancada el senador José Isabel Trejo.

De los 47 panistas, 40 votaron en favor de aprobar el IVA en las condiciones que fuera, y de éstos, cinco se sumaron a la mayoría. Todavía ayer, poco antes de que comenzará la sesión de la Cámara de Senadores en que se aprobó la ley fiscal, Gómez Mont llamó por celular a varios de los legisladores inconformes.

Guillermo Tamborrel y César Leal declararon que "les duele mucho esa decisión", pero como senadores del partido en el gobierno asumieron cargar con el costo político-electoral. Creel señaló que aunque alguna fuerza política quiera evadir su responsabilidad, se verá quién vota en favor y quién en contra.

Los más irritados eran los legisladores con aspiraciones a contender por gubernaturas, entre ellos el veracruzano Juan Bueno Torio.

La Jornada