16 de noviembre de 2009

Calderón podría vetar el Presupesto: Navarrete

El presidente del Senado, el perredista Carlos Navarrete, advirtió que de aprobarse el presupuesto para 2010 que ha impuesto el PRI, el gobierno del presidente Felipe Calderón habrá puesto una rodilla al piso frente a ese partido a la mitad de su sexenio, toda vez que el proyecto económico es un auténtico botín de corsarios que obedece a intereses de gobernadores y no al bien del país.

Entrevistado, Navarrete insistió en que la negociación del paquete presupuestal ha puesto en riesgo la relación de las fuerzas políticas en el Congreso, para temas futuros, dada la intromisión del gobernador mexiquense Enrique Peña en temas del Legislativo.

--¿Dada la situación, hay condiciones para que el Ejecutivo vete este presupuesto?

"Esa es una posibilidad, si el presupuesto quedara en tales términos, que se convirtiera no el presupuesto federal, sino en el botín de corsarios que está pareciendo, el Ejecutivo podría ejercer las facultades que la ley le da, no sé si está pensándolo, pero vamos a estar muy al pendiente".

"El gobierno del presidente Calderón está frente a un reto mayor, quizá el mayor de sus tres años en materia presupuestal. Si acepta en términos dóciles lo que el PRI le está imponiendo desde la Cámara de Diputados, habrá puesto una rodilla en el piso frente al PRI a la mitad de su sexenio".

Acusó al PRI de negociar como una federación de gobernadores y dijo que esto, junto con las presiones sectoriales de ese partido, ha pulverizado la negociación política en la cámara, "son polvos de nuevos lodos de la democracia mexicana, son consecuencias indeseables de esta feudalización política en la que cada gobernador del PRI financia campañas, impone candidatos, controla bancadas estatales, impone criterios y le impone condiciones a la dirigencia nacional del PRI y al gobierno federal".

Subrayó que quizá, lo más preocupante de todo es que el gobierno federal, con Hacienda al frente ha perdido capacidad de negociación integral en el Congreso.

Estimó que puede haber un agotamiento prematuro de la 61 legislatura, porque pareciera que las reformas legales que México requiere van a quedar supeditadas a lo que se esta viendo en el Congreso".

Con un PRI que no tiene una negociación única, un PAN sin fuerza suficiente y un PRD marginado, por lo que el esquema no es halagador.

"La disputa por los recursos hoy es un espectáculo grotesco", insistió, al acusar que el presidente de la Comisión de Presupuesto tomó en sus manos la negociación y "está haciendo el papel de amanuense, del gobernador Enrique Peña Nieto. El Estado de México ha atrapado la negociación del PRI".

A decir de Navarrete, los gobernadores del PRI no están yendo a San Lázaro o al edificio de Insurgentes a negociar, sino al palacio de gobierno de Toluca y da la impresión de que el Congreso está secuestrado por el gobierno mexiquense.
 
Milenio