7 de diciembre de 2008

El poder militar en México


Felipe Calderón ha otorgado grandes beneficios a la milicia mexicana y ahora parece que entrega el poder al Ejercito.

Se ha entregado recientemente el control operativo de la Secretaria de Seguridad Pública a las Fuerzas Armadas. El General de División de Estado Mayor Javier del Real Magallanes, ha posicionado al frente de la Subsecretaría de Estategia e Inteligencia Policial quien tendrá bajo su mando nada más y nada menos que a la Policia Federal.

Calderón ha reforzado la presencia castrense y el control de la milicia sobre los operativos en contra del narcotráfico. Los militares tendrán el control directo de las operaciones de la SSP en contra de la delincuencia y asimismo de las acciones que se emprenda en esta instancia en coordinación con otras dependencias federales y los gobiernos locales en todo el país.

Esto se da en medio de fuertes críticas en contra de Genaro García Luna, a quien se ha señalado como supuesto protector del narcotráfico en México. Este movimiento realizado por Felipe Calderón ocasiona que García Luna pierda el control directo de la policia unificada, su principal herramienta de poder dentro del gabinete de Seguridad, donde sus confrontaciones con la milicia y la PGR han sido constantes.

Genaro García Luna también recibió un fuerte golpe ya que la semana pasada, la Cámara de Diputados decidió restar facultadesa la SSP al aprobar la nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Asi se establece que la Presidencia del Consejo Nacional de Seguridad Pública será del Presidente de la República y en su ausencia por el Secretario de Gobernación. Hasta ahora el Consejo Nacional de Seguridad Pública era presidido por la SSP y por ende por García Luna.

La confrontación García Luna-Ejercito no es nueva; como ya hemos mencionado en artículos previos, se originó desde que lideres militares se opusieron al nombramiento de García Luna como titular de la SSP por la supuesta protección de secuestradores y narcotráficantes. Sin embargo, Calderón hizo caso omiso y le dio la Secretaria con apoyo de Juan Camilo Mouriño.

García Luna se ha visto cercado, ya que sus más cercanos colaboradores han sido detenidos para realizar las investigaciones por supuestos nexos con el crimen organizado. Por ende sus intenciones de convertirse en el superpolicia y de convertirse en el hombre más poderoso del gabinete empiezan a decaer rápidamente.

García Luna se ha visto envuelto en críticas por sus metodos represivos y por sus nexos con el crimen organizado, y al parecer finalmente lo alcanzaron. Esperemos que Calderón se de cuenta del riesgo que significa tenerlo frente a la SSP por más tiempo, pero asimismo esto no es razón para otorgarle el poder operativo de seguridad pública a mandos del Ejercito Mexicano.