15 de diciembre de 2008

Carta de Andrés Manuel López Obrador

CARTA AL PUEBLO DE MÉXICO

Ante la desatención del gobierno usurpador de la crisis económica que está golpeando a la mayoría de nuestro pueblo y que amenaza con afectar aún más, es nuestro deber exigir la aplicación con urgencia de las siguientes medidas:

1.- Aumento del 12 por ciento al Salario Mínimo.

Si no queremos que se agrave la crisis que ya estamos sufriendo por una caída aun mayor de la demanda y por razones de estricta justicia, debemos exigir un aumento que permita recuperar, cuando menos, lo que ha perdido el poder adquisitivo del salario de noviembre de 2006 a la fecha.

Se debe reponer el porcentaje en el que la inflación de 2006 a 2008 excedió al aumento de los mínimos y otorgar suficiente aumento para compensar la inflación de 2009.

Según cifras oficiales, la inflación en los dos últimos años (noviembre de 2006 a noviembre de 2008) ha sido de 12.9% en la canasta básica. En cambio, el salario mínimo ha aumentado sólo 8%; es decir ha perdido 4 puntos.

Exigimos que estos 4 puntos porcentuales se recuperen con el aumento del mínimo en 2009. Según nuestras estimaciones, la inflación para el próximo año será del 8%, empujada por la devaluación del peso que tan sólo en lo que va de 2008 es del 35%.

Por eso, el salario mínimo se debe aumentar, cuando menos, en 12 por ciento (4 puntos porcentuales por lo perdido desde noviembre de 2006; 8 puntos por la inflación estimada para 2009).

2.- Se debe derogar el IETU como apoyo a trabajadores asalariados, comercios y empresas

El IETU se debe derogar porque ha demostrado no sólo que tiene una recaudación mucho menor de lo que se esperaba, sino principalmente porque tiene aberraciones técnicas que no se pueden tolerar en un impuesto. Entre éstas últimas, el hecho de que el pago de intereses de la deuda de las empresas no es deducible ni tampoco las pérdidas cambiarias, precisamente cuando todas las empresas de México están golpeadas por ambos problemas.
Pero además, es muy costoso de administrar para las empresas, obligándolas a dedicar excesivo personal y a perder tiempo.

En 2008, según Hacienda, con el IETU se van a recaudar 50 mil millones de pesos (0.5% del PIB, la mitad de los que se esperaba). Su derogación no costaría mucho; en cambio representaría ahorros para las empresas dándoles margen para el aumento de los mínimos. El aumento del salario siempre será mejor en el bolsillo del trabajador que en la Secretaría de Hacienda, en especial cuando se trata de impulsar la demanda y reactivar la economía.

3.- Debe bajar el precio de las gasolinas, el diesel, el gas y la luz.

Los aumentos abusivos de estos energéticos han provocado más inflación y carestía de la vida, afectando severamente la economía popular, a empresas y comercios. Es injustificable que las gasolinas en México sean más caras que en Estados Unidos y que los aumentos de energía eléctrica para consumo doméstico hayan incrementado este año hasta el 100 por ciento.

4.- El gobierno debe intervenir y evitar más pérdidas en los fondos de retiro de los trabajadores.

Es necesaria la intervención del gobierno en las afores para impedir que los fondos de retiro de los trabajadores sigan sufriendo pérdidas. Tan sólo en octubre el director de la CONSAR afirmó que se había perdido el 14% de los saldos de los 39 millones de cuentas que tiene el sistema de ahorros para el retiro. Las cuentas perdieron 53,700 millones de pesos entre diciembre de 2007 y octubre de 2008. Con las caídas en los mercados de acciones y de bonos en noviembre y diciembre, las pérdidas han aumentado y no es aventurado decir que podrían llegar a 200 mil millones de pesos. En contraste, las empresas que manejan las afores han cobrado comisiones por 11,180 millones hasta octubre y, ellas sí, han tenido utilidades netas por 2,648 millones de pesos.

El gobierno debe apoyar a los trabajadores y dejar de proteger a los manejadores privados de los fondos de retiro. Debe intervenir con fondos del Estado para reponer las pérdidas y además dar un rendimiento mínimo de 1% si los manejadores privados no pueden hacerlo. En la medida en que los administradores privados no cumplan con este rendimiento mínimo y el Estado lo haga, en esa misma medida la aportación del gobierno será a cuenta del capital de la afore y en esa misma medida disminuirá la participación del manejador privado en la afore. Esta medida es justa, es una intervención bajo las reglas del mercado y asegura los ahorros de los trabajadores.

El argumento tantas veces oído del gobierno de que no nos preocupemos porque en el largo plazo los fondos crecerán al recuperarse las bolsas y los mercados, no tiene base de credibilidad ni funciona en este caso. Principalmente porque enfrentamos una crisis que se va a extender y a profundizar y que exige del Estado la máxima protección de los ahorros de los trabajadores y de la clase media.

5.- Se debe impulsar al sector agropecuario para producir en México lo que consumimos y dejar de comprar los alimentos en el extranjero.

México depende de importaciones para el 35% de los alimentos que consume y esto lo pone en una situación de gran vulnerabilidad, no sólo ante el riesgo de aumentos de precios internacionales, sino también de escasez de productos o restricciones al comercio mundial. Además, es un peso permanente sobre la balanza de pagos del país. Todos estos riesgos se han ido materializando a lo largo de los últimos 3 años de crisis económica global.

Exigimos un programa nacional con el objeto de lograr la soberanía alimentaria, comenzando por los 10 cultivos agrícolas de mayor consumo nacional y extendiéndose a otras actividades de producción, investigación y desarrollo de productos y de protección a nuestras propias variedades.

La soberanía implica que el país produzca la mayor parte de los alimentos que consumimos; que los productores mexicanos tengan crédito, fertilizantes y otros insumos baratos, apoyo de infraestructura, así como precios garantizados para su producción. La agricultura es una actividad de riesgo y por ello requiere que el Estado garantice un precio mínimo. Implica que los productores no dependan de semillas extranjeras cuando existen variedades propias de nuestros mismos cultivos. Igualmente implica la protección al medio ambiente agrícola y pecuario a través del balance ecológico entre cultivos, agua, bosques, y ambiente.

6.- Es urgente fortalecer la industria de la construcción para reactivar la economía y generar empleos.

Deben destinarse recursos del presupuesto para construir viviendas, caminos, escuelas, centros de salud, introducir agua potable, drenaje y pavimentar calles, no solo porque hacen falta estas obras y servicios, sino por ser la forma más rápida y eficaz de enfrentar la crisis económica y el desempleo. Actualmente la industria de la construcción está paralizada y en los últimos doce meses, según cifras del IMSS, se han perdido 46 mil 809 empleos.

7.- Se deben extender los apoyos al desarrollo social.

Ahora más que nunca se debe ayudar con pensiones alimentarias y becas a adultos mayores madres solteras y a discapacitados; se debe garantizar la atención médica y medicamentos gratuitos para quienes no cuentan con seguridad social, becas para todos los estudiantes de preparatoria del país, acceso a todos los estudiantes a universidades públicas.

8.- Es indispensable reducir el gasto corriente del gobierno para ahorrar y destinar fondos a la atención de la crisis económica y de bienestar social.

Insistimos en que el gasto corriente del gobierno debe reducirse en 200 mil millones de pesos cuando menos, que es la mitad de lo que ha aumentado en los dos años de Felipe Calderón. Incluido en este ajuste debe estar la reducción del 50% de los sueldos de la alta burocracia, mismo que aportaría 12 mil millones de pesos de los fondos para cubrir el aumento del salario a los servidores públicos de base, en línea con el aumento del mínimo.

La reducción del gasto corriente que proponemos de 200 mil millones de pesos es para no romper el equilibrio presupuestal, pues sabemos que este equilibrio será muy difícil de sostener con la caída de los ingresos tributarios y no tributarios que impone la recesión sobre nuestra economía, el menor consumo de las familias y las menores utilidades de las empresas medianas y pequeñas y de las empresas grandes no monopólicas.

Andrés Manuel López Obrador
Presidente Legítimo de México

Bolaños, Jalisco, a 14 de diciembre de 2008