9 de enero de 2009

Rechazo al cese de fuego en Medio Oriente

Información de La Jornada

Israel decidió este viernes proseguir su ofensiva contra el movimiento islámico Hamas, pese a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pide el fin de un conflicto que en catorce días dejó más de 785 muertos palestinos en la franja de Gaza.

Los bombardeos de la aviación y la artillería israelí mataron a 16 personas en las últimas horas, en tanto que los activistas palestinos dispararon desde Gaza unos quince cohetes contra el territorio israelí, que hirieron a una persona.

Los navíos de guerra israelíes bombardearon durante la madrugada varios objetivos en la costa de la franja de Gaza, según testigos.

Los cohetes palestinos, de tipo Grad, cayeron en el sur del país, en Ashdod y Beersheba (a unos 40 km de la franja de Gaza), según el ejército israelí.

El primer ministro Ehud Olmert dijo que el Estado israelí no sometería sus imperativos de seguridad a la resolución del Consejo de la ONU, aprobada el jueves por la noche en Nueva York por 14 de sus 15 miembros, dado que Estados Unidos se abstuvo.

"Israel no ha aceptado nunca que una influencia externa afecte a su derecho a defender a sus ciudadanos. El ejército seguirá trabajando para defender a los ciudadanos de Israel", afirmó Olmert en un comunicado.

"Los disparos de misiles de esta mañana (viernes) contra los ciudadanos en el sur prueban que la resolución de la ONU no es aplicable y no será respetada por las organizaciones terroristas palestinas", añadió.

Un responsable de Hamas, que controla la franja de Gaza, había dicho previamente que el movimiento islámico también rechazaba la resolución de la ONU.

La "rechazamos, porque no beneficia a nuestros intereses, ni a los del pueblo palestino", sostuvo el dirigente, Rafat Morra.

Los bombardeos israelíes continuaron incluso durante la tregua diaria de tres horas que se iniciaba oficialmente a las 11:00 horas GMT, según testigos.

Esta pausa, que se aplica desde el miércoles, permite el avituallamiento de la población de Gaza, sometida desde el 27 de diciembre pasado a una campaña militar que ya se cobró la vida de 785 palestinos.

Del lado israelí, según el último balance del ejército, murieron tres civiles y 10 soldados y 154 personas resultaron heridas, 123 de ellas sin gravedad.

La máxima responsable de derechos humanos de la ONU, Navi Pillay, exigió el fin de las "provocaciones y las represalias" en la franja de Gaza en la apertura en Ginebra de una reunión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos sobre la guerra en el territorio palestino.

"La situación es intolerable. El alto el fuego reclamado por el Consejo de Seguridad de la ONU debe aplicarse inmediatamente. La violencia debe acabar", dijo en la reunión en la sede del organismo en Ginebra.

"El círculo vicioso de las provocaciones y las represalias debe detenerse", sentenció.
En Jerusalén oriental, jóvenes palestinos y policías israelíes se enfrentaron al término de la plegaria musulmana, en el marco del "día de la ira" convocado por organizaciones palestinas y el Hamas para protestar contra la ofensiva israelí en Gaza.

Decenas de miles de personas respondieron a ese llamado en otros países, entre ellos Egipto, Jordania. Kuwait, Irak y Pakistán, así como en Cisjordania, gobernada por la Autoridad Nacional Palestina, rival de Hamas.