8 de septiembre de 2009

Salen titulares de la PGR, SAGARPA y PEMEX

Dos meses después de la elección intermedia, el presidente Felipe Calderón sustituyó a dos antiguos colaboradores del foxismo: Eduardo Medina Mora y Alberto Cárdenas, por funcionarios con más experiencia en el sector y formados en administraciones panistas.

Propuso como titular de la Procuraduría General de la República (PGR) a Arturo Chávez Chávez, ex procurador de Chihuahua, y designó secretario de Agricultura a Francisco Mayorga, quien concluyó en ese cargo en el gobierno anterior.

En Petróleos Mexicanos (Pemex) removió a Jesús Reyes Heroles, el otro priísta, junto con Luis Tellez, que incorporó a su gabinete al inicio del sexenio, y colocó en su lugar a Juan José Suárez Coppel, ex director de finanzas de la paraestatal, quien ha desarrollado su carrera en los tiempos recientes en la iniciativa privada, tanto en Grupo Modelo como en Banamex.

Por semanas hubo diversas especulaciones, hasta que en una ceremonia convocada de última hora, Calderón concretó los cambios octavo y noveno en su gabinete legal bajo una lógica diferente a la del pasado: no son sus amigos cercanos. Según fuentes de Los Pinos, estos movimientos serán los últimos de esta etapa.

En círculos cercanos al Presidente se atribuyó la tardanza en la recomposición del gabinete a que el Ejecutivo hizo algunas consultas dentro y fuera del ámbito de sus colaboradores y de su partido. Por esa razón esperan que Chávez Chávez, quien fue procurador en el gobierno de Francisco Barrio en Chihuahua, sea ratificado sin mayores dificultades en el Senado.

En el salón Manuel Ávila Camacho de Los Pinos, Calderón despidió a sus ahora ex colaboradores con frases elogiosas, pero al mismo tiempo resaltó que los nuevos cubren el perfil para incorporarse a esta “segunda” etapa de su gobierno.

De Medina Mora resaltó su “destacadísimo” papel al frente de la procuraduría, lo mismo que su lealtad y valentía para frenar el proceso de deterioro institucional y social que se había arraigado en el país.

Producto de este movimiento –que en círculos gubernamentales fue interpretado como un triunfo del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, con quien Medina Mora tuvo notables diferencias–, el ahora ex procurador será enviado a una misión en el Servicio Exterior Mexicano; se menciona que será designado embajador.

Tras leer el currículum de Chávez, quien no estuvo presente en la ceremonia, porque todavía falta su ratificación en el Senado, destacó que cuenta con los conocimientos y la experiencia para ejercer esta delicada tarea. En tanto, indicó que quedará a cargo del despacho el panista Juan Miguel Alcántara Soria, subprocurador Jurídico y de Asuntos Especiales de la PGR.

A Cárdenas Jiménez lo describió como un “gran mexicano”, en cuya gestión al frente de la Secretaría de Agricultura hubo un incremento “sin precedente” de la producción agropecuaria y que, explicó, regresará a su cargo de senador y fungirá como su asesor “fundamental”.

Cárdenas Jiménez se mostró complacido con el nombramiento al decir que no podía quedar en mejores manos y que ambos son viejos conocidos y compañeros de muchas batallas. Mayorga fue su secretario de Desarrollo Agropecuario cuando era gobernador de Jalisco.

Luego de agradecer el nombramiento, Mayorga señaló que tradicionalmente se había considerado a la secretaría como un “mecanismo de control electoral o como una dispensadora de subsidios para la cuarta población mexicana que vive en el campo. Ahora, su misión debe ser contribuir al desarrollo económico, la generación de empleos, la equidad, la seguridad y la vigencia del estado de derecho”.

En relación con el desempeño de Reyes Heroles, Calderón resaltó su labor en recuperar la tasa de restitución de reservas, así como para poner en marcha el proyecto de construcción de la nueva refinería.

Enseguida destacó que Suárez Coppel tiene amplias credenciales para garantizar cumplir con la reforma aprobada para transformar a la paraestatal “a fondo”, y le encomendó poner especial énfasis en mejorar su gestión y combatir a fondo cualquier acto de corrupción o ineficiencia.

En su presentación, Suárez Coppel hizo severas críticas a la situación actual de Pemex –mientras Reyes Heroles trataba de ocultar su incomodidad–, al señalar que la paraestatal enfrenta “problemas internos, deficiencia operativa y de capacidad de ejecución”.

Se quejó de que Pemex está rezagada en un amplio rango de indicadores de eficiencia respecto de otras empresas petroleras, y reflejo de ello es que los resultados distan mucho de ser satisfactorios.

La Jornada