25 de septiembre de 2009

Ratificación de Chávez Chávez como titular de la PGR



El Senado de la República ratificó ayer a Arturo Chávez Chávez como procurador general de la República, con los votos emitidos por los grupos parlamentarios de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y Verde Ecologista de México (PVEM), luego de un debate en que el perredista Pablo Gómez fijó la postura de su bancada en contra y reclamó a los priístas que trataran de “lavarse las manos”.


El PRI, cuyos votos fueron decisivos para lograr que el controvertido nombramiento se aprobara, pretendía solamente fijar postura, sin entrar a debatir. El senador Jesús Murillo Karam expuso que dejan la responsabilidad del desempeño de Chávez Chávez en manos de Felipe Calderón, ya que la Procuraduría General de la República (PGR) está sujeta al Ejecutivo, desde el nombramiento del titular, hasta la forma en que puede ser removido.


Gómez Álvarez –que antes había expresado que Chávez Chávez no es el idóneo para el cargo, ya que llega para avanzar en la instauración de un Estado policiaco– refutó de inmediato a Murillo Karam: “Yo no estoy de acuerdo en que la responsabilidad es de Calderón, haga o deshaga el nuevo procurador. También es de ustedes”.


Le preguntó luego al también secretario general priísta para qué se estableció entonces la modificación legal que permite al Senado ratificar al titular de la Procuraduría General de la República. La discusión entre ambos se prolongó en medio de ironías y pullas. “Sí le respondo, siempre que no sean 50 preguntas”, le dijo Murillo Karam, en referencia a las 41 interrogantes que Gómez Álvarez hizo a Chávez Chávez durante su reciente comparecencia.


El perredista no se quedó atrás: “Yo sí puedo contestarle 45 preguntas o más. Su candidato no pudo, se lo recuerdo”, soltó Gómez, y deploró que las ratificaciones se conviertan en una “moneda de cambio”.


En ese sentido, el coordinador de los senadores del Partido del Trabajo, Ricardo Monreal, criticó que las comisiones dictaminadoras no hubieran escuchado a los familiares de las víctimas de los feminicidios en Ciudad Juárez, y que alguna fuerza política hubiera justificado su voto a favor con el argumento que Calderón podría enviar “otro peor”.


A favor de la ratificación de Chávez Chávez sólo argumentaron el senador del Verde Arturo Escobar y el panista Alejandro Zapata Perogordo, quien sostuvo que a pesar del examen al que se le sometió, Chávez Chávez demostró “experiencia, conocimiento y capacidad, y uno de los requisitos fundamentales que pide la Constitución, buena reputación, pues en la comparecencia no se cuestionó para nada su honorabilidad”. El senador Pablo Gómez echó abajo tales aseveraciones y sostuvo que el ahora titular de la PGR “no es un hombre de gran prestigio”, como lo demuestran las recomendaciones de organismos internacionales, entre ellos de un grupo de expertos de la ONU, quienes llegaron a la conclusión de que se le debieron fincar responsabilidades administrativas e incluso penales por su desempeño como procurador de Chihuahua.


Gómez Álvarez pidió a los legisladores leer ese documento de los expertos de la ONU, que apareció ayer en Palestrita, el órgano de difusión del PRD, ya que “es verdaderamente terrible” el informe de personas imparciales de Naciones Unidas sobre el desempeño de Chávez Chávez en las investigaciones de los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez.


Otros dos perredistas se manifestaron también en tribuna en contra de la ratificación; uno de ellos, José Luis García Zalvidea, mostró un cartel con un moño negro y la inscripción “A las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. In memoriam. Ni una muerta más”.


Pero ya todo estaba decidido. Hubo dos votaciones: la primera, para aprobar el dictamen en que se define que Chávez Chávez reúne los requisitos para ser procurador, y la segunda para ratificarlo. En la primera se registraron 78 votos a favor y 27 en contra, y en la segunda 75 contra 27 y una abstención, la del perredista Tomás Torres, que fue la excepción, ya que todo el PRD sufragó en contra, al igual que PT y Convergencia.

Chávez Chávez, quien estaba en un salón contiguo, rindió la protesta de ley ante el pleno senatorial y luego de las felicitaciones de la mayoría de los 48 panistas presentes –que hicieron fila para abrazarlo– subió por el pasillo para ir hasta el escaño del coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y saludarlo. Luego se dirigió al lugar del perredista Carlos Navarrete, a quien estrechó la mano y ofreció que trabajarán juntos. Sólo que en ese pasillo lo ignoraron los demás senadores del Partido de la Revolución Democrática.
La Jornada