4 de febrero de 2009

Calderón culpa a opositores por la falta de refinerias

Felipe Calderón culpó a PRI, PRD, PT y Convergencia de que en México no se puedan construir varias refinerías al mismo tiempo por haber rechazado su propuesta, que permitía la inversión privada en ese terreno.

“Desgraciadamente esa propuesta que presenté sólo fue apoyada por unos partidos políticos, Nueva Alianza, Partido Verde y Acción Nacional, y fue rechazada por el Partido Revolucionario Institucional, el de la Revolución Democrática, del Trabajo y Convergencia y no reunió los votos necesarios”, afirmó.

Aunque se encontraba de visita en esta entidad gobernada por el priísta Jorge Carlos Hurtado, su señalamiento provocó que durante la ceremonia de ampliación de la carretera Villahermosa-Escárcega-Xpujil, algunas personas abuchearan al tricolor, lo que, desde el templete, el presidente intentó contener con un gesto.

Al dar un giro a su postura expresada el 28 de octubre pasado, cuando felicitó a esos mismos partidos por haber aprobado la reforma energética, hoy los responsabilizó de obligar “al gobierno a que en lugar de construir tres o cuatro refinerías al mismo tiempo, vamos a tener que ir una por una”.

El tema surgió luego de que el gobernador de Campeche demandó en voz alta ser la sede de estas instalaciones: “nos urge esa refinería, señor Presidente”, y añadió: “nos urgen esos empleos para nuestros jóvenes profesionistas; nos urgen las industrias, los comercios, los servicios, todas las inversiones colaterales que ello atrae”.

Cuando Petróleos Mexicanos (Pemex) está por elegir la sede de la refinería –al parecer en la segunda mitad de este mes– el campechano se unió a las voces de otros gobernadores que han aprovechado las giras presidenciales para promoverse como el “mejor” lugar para esa obra.
Fue más lejos y entregó en mano a Calderón un estudio que, según dijo, no pretende engañar a nadie pero demuestra las bondades técnicas de es la entidad y le pidió que no permitiera que otros intereses “nos cancelen la esperanza”.

A cambio, prometió que Campeche esperará al Presidente con trato de “amigo agradecido”.
El alcalde de Escárcega, Aureliano Quirarte, de Convergencia, ya se había adelantado con la misma petición, pero también con la exigencia de que la Secretaría de Hacienda libere más de 51 millones de pesos gestionados por su partido en la Cámara de Diputados.

Tras escuchar a la gente corear “¡Felipe, Felipe!”, el Presidente resaltó que ha recibido propuestas de otros estados que dicen ser el “mejor” para ese fin, por ejemplo Tabasco, Oaxaca, Guanajuato, su natal Michoacán, Veracruz, el estado de México y “muchas otras”.

Presionado por los gobernadores, Calderón consideró que todos tienen parte de razón, porque reúnen condiciones “muy buenas” para hospedar la refinería, ya sea porque son cercanos a la zona de producción, como Campeche o Tabasco, y otros por estar próximos a los centros de consumo.

Tras advertir esta competencia entre las entidades, se comprometió a que Pemex definirá la ubicación de la refinería en función de criterios “técnicos y no políticos”.

También resaltó, al igual que el gobernador, que “obras son amores y no buenas razones”. Por ello, destacó que su gobierno está “empezando la justicia fiscal” en beneficio de esa entidad, al destinarle presupuestos “robustos” para infraestructura.

En la ceremonia aprovechó para recordar al extinto secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño como el “gran impulsor” de la inversión, de la justicia fiscal e incluso de los proyectos asociados a la edificación de una posible refinería en Campeche.

Incluso el panista, quien fue recibido en el aeropuerto y acompañado en este tramo de la gira por Carlos Mouriño Atanes, padre del funcionario fallecido, resaltó que esta tierra tiene una “gran importancia” para él.

“Era la tierra de alguien muy querido, un gran colaborador, un gran mexicano, como fue Juan Camilo Mouriño, que siempre estuvo velando por los intereses de los campechanos”, aseguró al rememorar a su amigo.

La Jornada